Agencia de Noticias de Ahlul Bait (ABNA) - "La decisión del régimen sionista de anunciar que Jerusalén al-Quds como la capital del gobierno judío es el resultado de los prejuicios de los sionistas racistas", dijo el Sheij Sabri Akrameh el martes.
Hizo hincapié en la responsabilidad de los gobiernos árabes e islámicos para evitar la ejecución de tales decisiones peligrosas, y dijo: "No queremos que nos dejen solos".
Sabri destacó que el régimen sionista está haciendo mal uso de la oportunidad creada por las revueltas del despertar islámico en los países del Medio Oriente y Noráfrica para promover sus complots para judaizar la ciudad de Jerusalén al-Quds, la construcción de más asentamientos y la apropiación de las tierras y destrucción de las casas de los palestinos, mientras los países árabes están ocupados en sus propios problemas internos.
A la luz de la actitud pasiva del mundo árabe y musulmán, el régimen sionista toma cualquier acción sintiéndose muy libre paray destruir santuarios y judaizar la ciudad santa de Jerusalén al-Quds sin ser interrogado por la comunidad internacional.
Las autoridades palestinas también habían advertido antes de que el municipio israelí de Jerusalén al-Quds continuaron con la judaización de al-Quds Oriental (Jerusalén) a través del cambio del nombre de los pueblos, calles árabes y monumentos de la ciudad.
Como parte de lo que el municipio llama "restauración de la infraestructura y del desarrollo de la zona", enrejando las áreas en torno a la histórica Puerta de Damasco para hacer cambios de nombres -al hebreo- y del paisaje como parte de la judaización de la cuidad.
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